Fue el comienzo de algo
histórico en el yachting
rosarino que ya ha quedado
grabado en los anales y que
ojalá logre alcance nacional
y porqué no internacional.
El primer paso ya está dado:
los barcos se comportaron
en forma excelente a pesar
del poco viento y demostraron
su pura sangre.
Varios navegantes se
acercaron a Puerto Pirata a
curiosear para ver de cerca
cómo era esto de correr en
una nueva clase con esta
flota de veleros idénticos
diseñados íntegramente en
Rosario. |