La única advertencia que dio Prefectura Naval
fue la prohibición de navegar en competencia por
el canal boyado.
Con el viento leve de bolina y también de popa los barcos pudieron
izar en oportunidades sus asimétricos pero debieron arriarlos a
medida que el viento se caía. Así navegaron hasta la llegada
en un conjunto no demasiado distanciado uno del otro.
De arranque nomás uno de los favoritos largó en punta. El
Marina del Oso D´emilio se perfiló como puntero y luego de
una arriesgada maniobra pasando por arriba del banco del barco hundido
logró aquilatar la suficiente ventaja como para no resignar la vanguardia
hasta el fin.