1) Una anécdota.
Recordando nombres y hechos relacionados con este tema,
me surge el recuerdo (oído o vivido) de un momento
de mi vida junto a dos referentes inequívocos
de la motonáutica, a quienes he respetado y admirado.
Uno un diseñador y constructor de embarcaciones,
Don Oscar Pagliettini, el otro un dirigente motonáutico
rosarino, Don Carlos V. Molinari. De ese momento vivido
rescato esta pequeña anécdota.
Habrá sido el año ‘58, ‘59
o quizás ‘60, no lo puedo precisar exactamente,
cuando estando con mi papá en el antiguo Astillero
Pagliettini (que estaba en la isla), conversaba mi viejo
con Oscar Pagliettini y sabiéndolo éste
muy entusiasta de las competencias le dice: “¡vení gordo!
(Molinari) que te quiero mostrar algo”. Recorrimos
una corta distancia y nos invitó a pasar a una
vieja casilla de madera donde funcionaba la oficina técnica.
Pisos de pinotea, tabiques de madera, rollos de planos
en un armario y en un rincón, junto a una puerta
de vidrios de colores, un tablero de dibujo. Sobre él
las paralelas, lápices, escuadras, pistoletes,
curvilíneos y compases. Más abajo el diseño
de una embarcación de carrera con unas líneas
muy revolucionarias para su época. Mirándola
de perfil se parecía a un monoposto Masseratti
de los que tantas veces habían visto en la revista
El Gráfico, pero si la mirabas desde arriba se
parecía a un plato volador más que a una
embarcación. Y por más que mi viejo se
esforzaba para explicarme que “eso” era un
bote de carrera, que por su diseño se llamaba tres
puntos, mucho me costaba entender que pudiera navegar.
Acostumbrado a ver los diseños clásicos
de las lanchas automóviles tipo Cris Craft que
comenzaban en una “V” poco profunda y terminaban
sobre el espejo en un fondo casi plano, no me imaginaba
como se deslizaría esa embarcación
sobre el agua.
“¡Gordo, a esto lo tenés que llevar a Rosario!” le
dijo Oscar señalando el dibujo sobre el tablero. Lo que veíamos
era el plano de líneas de la Mojarra, la embarcación de
carrera que mas tarde se convertiría en un icono de la motonáutica
de competición y que sirvió de punto de partida para desarrollos
posteriores. Pero eso es otra historia.
Y el pedido de don Oscar Pagliettini fue haciéndose
realidad con el esfuerzo de entusiastas como mi viejo
y otros dirigentes de los recuerdo a Chiapero, Pizarro,
Turisendo, Dieguez, Beltrame, Grassi, reunidos en el
Club Motonáutico Rosario, entidad que se había
formado a tal efecto.
Fue entonces, cuando concretado el objetivo de formar
la categoría en Rosario, Oscar Pagliettini acuñó una
frase que aún hoy la recuerdan algunos memoriosos: “el
Arroyo del Medio no separa sino une a la motonáutica
de dos provincias”. Palabras que hoy deberían
poner en valor algunos dirigentes de ambas márgenes
del Arroyo del Medio.
2) Un poco de historia
Salido del tablero de Oscar Pagliettini, el monotipo Mojarra
es el resultado de un concurso de diseños auspiciado
por el Club Motonáutico Argentino en el año
1956 |