Algunas de estas embarcaciones
fueron construidas por el Astillero Domingo Pagliettini
SRL (según creo) y don Anselmo Vignatti fue
el carpintero naval del astillero en quién recayó la
responsabilidad de su construcción. Otros astilleros
de la zona del Tigre también las construyeron.
Su parte estructural está realizada en madera
de cedro de primera calidad forrado con terciado marino
de 8mm. Más tarde un astillero cordobés
también las construyó en PRFV aunque
estas resultaron un tanto más pesadas y por
lo tanto, según creo, más lentas. Técnicamente,
es un hidroplano de los llamados tres puntos. Consiste
en un casco de fondo plano con dos pontones que se
interrumpen a la mitad de la eslora y que actúan
a modo de patín teniendo contacto con el agua
apenas una tercera parte de estos dejando en el centro
un semi túnel de sustentación. El tercer
apoyo lo constituye la hélice de propulsión.
Originalmente se armaron con motores FORD 60 de ocho
cilindros en V que con una preparación eficiente
lograban sacarles unos 80 HP. En los ‘70 se hicieron
las primeras pruebas con otros propulsores como Fiat
1500 o Peugeot 404 de los que se destacaron los motores
que equipaban al tradicional Ford Falcon en sus distintas
versiones de unos 120 HP. El Club Motonáutico
Rosario fue un gran impulsor de esta categoría
y fueron muchos los pilotos y dirigentes de este club
que fomentaron la especialidad llevando la misma a
distintos y alejados espejos de agua de todo el país,
siendo de destacada actuación los pilotos Luis
D’aria, Cacho Grassi, César Galli, Carlos
Guglielmo, Jorge Ortelli, entre otros.
3 )Nuestra Mojarra Este casco fue adquirido por Don Arturo
Turisendo al Sr. Eduardo Ingouville allá por el
año 1974 cuando este se desempeñaba en el
Astillero Pagliettini como gerente de servicios. La idea
consistía en colocarle un motor Mercury de seis
cilindros adaptando el espejo y la ubicación del
habitáculo. El motor nunca apareció, el proyecto
se desvaneció y el casco quedó nuevamente
a la espera de su motorización. Tuvo que transcurrir
dos generaciones para que el viejo casco viera nuevamente
la luz. Así llegamos a nuestro días cuando
don Arturo a pedido de su nieto Mauro le regala la embarcación,
y es ahí cuando comienza nuestro pequeño
proyecto.
4) El proyecto Entonces nace la idea de restaurar
una embarcación de carrera clásica, emulando
a los restauradores de automóviles antiguos y a
su vez introducirnos en técnicas que si bien no
eran desconocidas para nosotros nunca la habíamos
realizado, como ser pintura de cascos, moldeado en resinas
o montaje y adaptación de piezas mecánicas.
Era todo un desafío. También quisimos sintetizar
en esta embarcación un homenaje a todos los pilotos
y dirigentes rosarinos, y a su vez rescatar del olvido
una parte importante de la historia de la motonáutica
argentina. Bien, ahora contábamos con un casco de
Mojarra auténtico que si bien estaba muy bien conservada
tenía en sus espaldas algo así como 50 años. “Un
mueble viejo” dijo el Negro Cialdella. También
contábamos con un kit completo de accesorios para
instalar. Teníamos el sistema de gobierno |