El día que se corrió esta
fecha del Campeonato Interclubes a cargo del Náutico
Sportivo Avellaneda se presentó como atípico
con respecto a las condiciones reinantes: un día
raro.
La jornada no correspondía a la característica primavera
rosarina sino más bien parecía similar al clima reinante
en el norte de Europa: gris con lloviznas y algo de bruma.
Con amenazas de lluvia por todas partes y un viento pampero de 12/15 nudos
que pretendía dar algunos borneos la regata se largó nomás
en el sector noreste del banco San Andrés bajo las órdenes
de Gerardo Rapalino.
Se utilizó un circuito barlo-sota de unos 3 kilómetros de
distancia y con cuatro piernas de recorrido comenzando con la largada casi ¾ de
ceñida (!?). |