Todo se pudo finalizar normalmente,
no obstante nuevamente se pudo comprobar que cuando
las regatas son del tipo barlo-sota la nómina
de inscriptos disminuye ostensiblemente y esto es debido
a que no todos los barcos y/o tripulaciones rosarinas
están en condiciones de correr este tipo de competencias.
Tal vez sea tiempo de analizar si no conviene armar
un certamen aparte con el recorrido mencionado en cuestión
y por otro lado continuar desarrollando las pruebas
de tipo crucero corta que tantos barcos convocan en
aguas locales.
|