LA LEYENDA DE LA VIUDA
Cuenta la historia no oficial acerca del origen de la
Estancia de La Viuda, un promontorio pegado a Punta
del Diablo. El folklore local, sabedor del encanto
de las leyendas, relata –en boca de los lugareños
más autóctonos de Punta del Diablo- que
hace muchos años la viuda de Verdin, por aquel
entonces heredera de la empresa La Franco Argentina
Seguros, se hizo construir una imponente mansión
en uno de los lugares más maravillosos de la
costa de Rocha, dentro de una de sus estancias que
lindaba con el Océano Atlántico. La Viuda
no dudó en concretar un pacto económico
con el gobierno uruguayo a través de un canon,
para no permitir que demolieran su preciado refugio
ya que se encontraba en zona donde no se permitía
construcción alguna. Inclusive se hizo cargo
de la manutención del faro que se encuentra
en las inmediaciones de la majestuosa casa. La misteriosa
vivienda, a la que muy pocos han tenido acceso, pasó de
manos y ahora –se dice- que pertenece a una familia
belga ligada a la empresa textil y a una archiconocida
marca mundial de agua mineral. Los relatos van más
allá, asegurando que un mentado y poderoso productor
de la TV argentina ofreció el oro y el moro
por la codiciada propiedad, pero que los actuales propietarios
ni siquiera lo quisieron recibir aduciendo que el casco
no se encontraba a la venta bajo cifra alguna por más
alta que fuese.
Todo esto no hace más que enriquecer la simple
historia de Punta del Diablo, donde aún hoy se
pueden encontrar pescadores de los de antaño
que por el sólo hecho de charlar un rato, hechizan
a los turistas con los relatos del lugar.