Paola, Patricio y el pequeño
Agustín estaban
prácticamente eufóricos el
sábado 8 de noviembre del
2003. No era para menos ya
que no todos los días se
tiene la grata oportunidad
de bautizar un nuevo barco.
"Con mucho sacrificio y
luego de estar buscando
durante meses nos decidimos
con Patricio por un Bramador
34. Una vez que lo vimos ya
sabíamos que ésta sería
nuestra elección" comenta
Paola quien -según su
marido- tuvo gran
parte de la decisión en la
compra.
"Veníamos de un
Plenamar 30 así que el
salto fue importante para
nosotros.
Tenemos muchas ganas de
correr regatas con el Syrah
el año que viene. En este
barco se fusionan el confort
y la velocidad así que
intentaremos sacarle jugo
a las cosas" cerró diciendo
Patricio.